Wargame incluido dentro de la International Games Series de MMP (Multi-Man Publishing). Son una colección y
una marca que me gustan bastante por sus juegos sin excesiva complejidad. Este The Tide at Sunrise, en concreto, se
centra en el conflicto de las dos potencias que subtitulan el juego, la Guerra
Ruso-Japonesa, que tuvo lugar entre 1904 y 1905. Me llamó la atención por ser
un marco histórico bastante menos recurrido que otros más manidos como las
contiendas napoleónicas o la II Guerra Mundial. En general, siento debilidad
por los wargames ambientados en enfrentamientos más “exóticos” y atípicos.
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| El tablero del juego al comienzo del primer turno. Japón (fichas azules) ha hecho su entrada por la parte inferior |
Diseñado por Yukihiro Kuroda y desarrollado por el infalible Adam Starkweather, es un wargame de características y mecánicas clásicas, con sus habituales fases de combate, movimiento, refuerzos y suministro. Aparte de estas, hay alguna otra más colorista como la Fase Naval, que repercute en los refuerzos de ambos bandos en base a una tirada en una tabla. Esta parte del juego también puede recrearse con todo lujo de detalles en una especie de subjuego –casi un juego en sí mismo, propiamente– cuyas reglas y tablero pueden descargarse por internet y cuyas fichas se incluyen en la caja de The Tide at Sunrise. Aunque usarlo sea una opción que enriquece la partida, naturalmente la hace más larga y compleja.
El movimiento es el habitual hexágono a
hexágono, con efectos de terreno y zona de control. Hay además otras formas de
mover las fichas como pueden ser el ferrocarril o los desembarcos. El combate
se hace una vez más con la típica tabla de proporciones, dándose el caso de que
una zona específica del mapa muy importante para ambos bandos, la ciudad
fortificada de Port Arthur, utiliza una tabla específica para los
enfrentamientos en ella y sus alrededores.
Al final del turno 12, el jugador japonés
logra la victoria si ha acumulado un mínimo de 70 puntos. Estos los obtiene
ocupando ciudades y destruyendo fichas enemigas principalmente, mientras que
perder sus propias unidades le resta puntos.
Si bien no me parece un título especialmente
destacable dentro de su modalidad –si exceptuamos, quizá, la curiosidad y
originalidad del mapa naval opcional– The
Tide at Sunrise es un wargame lo suficientemente entretenido como para
recomendar su adquisición, especialmente a quien le interese el conflicto que
trata y quien prefiera, como yo, partidas sin reglas saturantes y espesas.



