lunes, 28 de diciembre de 2020

Los juegos de 2020... y despedida


Comencé este blog hace nueve años y ya en 2016 me decidí a ponerle fin. Los amables comentarios de ánimo e interés me hicieron retomarlo de nuevo tras ocho meses, pero, a pesar de este “renacimiento”, se ha hecho patente que mi entusiasmo por reseñar juegos ha decaído mucho en los cuatro últimos años. No he dejado de comprar juegos ni de jugarlos –¡faltaría más!–, pero es obvio que me he cansado del blog. Creo que no es nada realmente dramático, y que es incluso normal y aceptable que alguien decida clausurar un proyecto para iniciar otros nuevos. Llegado un momento, uno queda más o menos satisfecho de una labor, la da por terminada, y empieza otra que le apetece más. En mi caso, en los últimos años he recuperado mi interés por la narrativa y, aunque tampoco soy constante ni disciplinado en esa faceta, es en esa mi “carrera” literaria en donde me apetece centrarme más ahora mismo. Dada mi naturaleza perezosa, los pocos esfuerzos de los que soy capaz a la hora de coger la pluma prefiero dedicarlos a escribir cuentos, espero que alguna novela, y a otros proyectos literarios que tengo entre manos (como un libro sobre los cines de mi ciudad). El abarcar otro tipo de escritos y blogs lo único que haría sería descentrarme aún más (ya he dejado claro que no soy precisamente tenaz a la hora de crear) y robarme parte de las escasas energías que logro reunir para escribir de aquella empresa que realmente deseo perseguir en este momento.

Así pues, con esta tradicional entrada en la que enumero los juegos que he adquirido durante el año que termina, pongo oficialmente fin a esta Ludoteca de Lord Ruthwen por la que siempre guardaré gran cariño. Clausurado también mi blog sobre cine y música (El castillo de Lord Ruthwen) desde hace casi tres años, conservo activos mis blogs sobre juegos en películas (que es eminentemente pictórico y no me obliga a redactar largos textos), el que dedico a mi faceta literaria propiamente, y el que inauguré hace algunos meses para ir adelantando parte del trabajo sobre el mencionado libro sobre cines. Si os apetece seguir mis andanzas en cualquiera de ellos, son blogs en los que publico entradas bastante espaciadas y que no os exigirán demasiado tiempo, y aquí os dejo sus respectivos enlaces:


Por lo demás, y centrándonos en los juegos del año, 2020 ha sido moderado al respecto: algo más de una veintena de títulos incluyendo expansiones, varios de ellos regalados y algunos ya vendidos. Han destacado, sin duda, los wargames, varios de los cuales aún tengo por probar, pero también ha habido algún eurogame (destacaría Cooper Island y el divertídisimo Los pioneros), alguno de fantasía como Sanctum (que, por desgracia, no ha cuajado en mi grupo) y algún otro de miniaturas como Armada, (mi regalo de Navidad, aún por montar y estrenar). En los aborrecibles meses del confinamiento también tuve ocasión de prodigarme un tanto en versiones virtuales de nuevos y viejos juegos, de algunos de los cuales he dado cuenta en anteriores reseñas. Prefiero no repetir la experiencia en las condiciones que se dieron en la pasada primavera. Nada como poder reunirse con los amigos sin mascarilla ni otras demencias.

Nada más de momento. Me despido de todos los lectores que han dedicado parte de su tiempo a leer el blog y a escribirme con sus impresiones y preguntas. Es posible que vuelva algún día pero, de no ser así, podéis seguir en contacto conmigo en los enlaces que os he dejado.

Un cordial saludo:

Luis E. Hernández Agüe
 
Juegos adquiridos en 2020 (en orden cronológico, *: vendidos)
-Gandhi*
-Master of the Galaxy*
-Sanctum
-Long Range Desert Group
-Alone*
-Cooper Island
-Dracula´s Feast
-Black Angel*
-Dawn of the Empire*
-Storm Over Madrid (Battles Magazine)
-Los Pioneros
-Julius Caesar
-Brotherhood & Unity
-All Bridges Burning
-Versailles 1919
-Undaunted: North Africa
-An Attrition of Souls
-Armada
 
Expansiones y complementos 2020
-Caverna: The Forgotten Folk
-Blackstone Fortress Anuario 2019
-Blackstone Fortress: Sin tregua
-Star Wars: Legion – Padmé Amidala Operative Expansion
-Tobago: Volcano
 
Otros juegos a los que he jugado por primera vez en 2020
-Co2
-Valhalla
-Monolith Arena
-BattleLore (2ª ed.)
-Clanes de Caledonia
-Tokaido
-Exploradores
-Expedition Northwest Passage
-Dragonheart
-Libertalia
-Can´t Stop
-Sushi Go
-Hive
-Kingdomino
-Dragon Keeper: The Dungeon
-The Rose King
-Arkham Horror 3ª edición
-Nemesis
-The Grizzled: Armistice Edition
-Anachrony
-First Martians
-Reykholt
-Race to the Sea
-Roll Player
-La tripulación
-Kanban
-Calimala
-Behind the Throne
-La Gran Guerra
-Hands in the Sea
-Quartermaster General: Cold War
 
Otros juegos vendidos en 2020
-Heroes of Land, Air & Sea
-Holdfast Tunisia
-Last Bastion
-Blood Bowl (Ed. 2016)
-Gwaka'moli Crater Gators - Lizardmen Blood Bowl Team
-Tail Feathers
 
Estadísticas generales
-Juegos comprados en 2020: 18 + 5 expansiones
-Juegos de 2020 vendidos: 5
-Otros juegos vendidos: 5 + 1 expansión
-Otros juegos a los que he jugado por primera vez en 2020: 31

domingo, 17 de mayo de 2020

Probando Yucata

Durante este período de “hacinamiento” (¿o se dice “confitamiento”?, y tras no pocas partidas casi a diario en Board Game Arena (reseñada el mes pasado) tocaba también probar Yucata, otra web similar que permite jugar a versiones virtuales de populares juegos de tablero. Yucata fue diseñada en Alemania hace unos quince años, y esto se hace notar en ella tal cual entras, ya que la interfaz apenas ha sufrido modificaciones desde entonces (unos pocos juegos utilizan una variante algo más moderna). Al contrario que BGA, no nos será tan fácil ni intuitivo navegar por Yucata y organizar y desarrollar partidas. Para más inri, la web sólo está disponible en inglés y alemán, por lo que aquellos que no se defiendan con alguno de estos idiomas van a tener faena extra.


Yucata está sobre todo pensada para jugar a turnos, sin límite de tiempo (aunque por supuesto se puede jugar en una sola quedada), e incluso es posible tener varias partidas abiertas a la vez, pero no podremos continuar una hasta que no acabemos el turno en la precedente. Muchos jugadores acuerdan proceder así con sus partidas, desarrollándolas tranquilamente a lo largo de varios días (o semanas) conforme disponen de tiempo.

Entre las trabas que se le pueden encontrar a la rústica interfaz está también que no hay manera de abandonar una partida empezada si es con más de dos jugadores (la única opción es dejarla que caduque tras un mes) y que no vemos “en directo” lo que hacen nuestros oponentes, y sólo conoceremos la situación del tablero una vez estos hayan terminado su turno.

Jugando a Fearsome Floors

Hasta aquí, parece que estoy pintando un poco mal Yucata, y es cierto que, insisto, la web resulta algo desfasada para los estándares actuales. Entre sus ventajas aportaría que normalmente permite rehacer tus turnos antes de darle al botón “Finish” y canelar movimientos y jugadas, algo que no es habitual en BGA. Respecto a esta, también anotar que coincide en algunos títulos, pero tiene muchos otros diferentes, así que en ese sentido es de las mejores alternativas posibles (nosotros hemos jugado, por ejemplo, a Vikings, At the Gates of Loyang, Fearsome Floors, Santiago de Cuba o Glen More, ninguno de los cuales está disponible en BGA). Y sí, como ya habréis deducido de esta pequeña lista, la web alemana se nutre principalmente, una vez más, de eurogames, pega que para mí comparte con BGA. Se hace demasiado hincapié en esta variante del tablero (que, por otro lado, es la más popular hoy en día, lo que engendra un círculo vicioso), en detrimento de otras muchas, sobre todo juegos de estrategia militar y de simulación histórica, de los que yo personalmente soy un gran entusiasta.

En fin, pues otra posibilidad más para poder jugar partidas online, aunque, por supuesto, nada como poder quedar con los amigos, coger los dados y hacerlos rodar sobre la mesa, barajar las cartas y mover las fichas de cartón o madera o las figuritas de plástico. Esperemos que eso vuelva pronto…

martes, 21 de abril de 2020

Exploradores

Título: Exploradores
Año: 1999
Autor: Reiner Knizia
Ilustraciones: VV. AA.
Editor: Kosmos
Duración aprox.: 30 min.
Jugadores: 2
Dificultad: 1/5
Dependencia del idioma: Edición en castellano de Devir Iberia.

Aunque ya tiene unos años, aún no había tenido la ocasión de probar este juego del popular Reiner Knizia, y curiosamente he acabado haciéndolo a través de la web Board Game Arena que menciono en el post anterior. Esta es, pues, la primera vez que reseño un juego que sólo he probado en su versión virtual.

Podremos jugar una carta en nuestra zona del tablero o descartarla en el centro.

En Exploradores nos metemos en la piel de arqueólogos que buscan ciudades perdidas, pero el tema, como en muchos otros trabajos de Knizia, está metido con calzador, y de nuevo nos encontramos ante un juego de “cartas con números y colores”, variación sobre la que el diseñador alemán parece trabajar incansablemente (algunas variantes previamente incluidas en el blog podrían ser Looting London o Ivanhoe). Iniciaremos expediciones, intentaremos que nos las financien, e igualmente trataremos de llegar más lejos en ellas que nuestro contrincante. Traducido al juego: vamos a coleccionar cartas de uno, varios o todos los cinco palos/colores disponibles, intentando conseguir cuantas más posibles y añadiéndolas al tablero en orden ascendente. Esta última es la pega y la dificultad de Explordares.

El turno es muy sencillo: comenzaremos con 8 cartas en mano, y podremos jugar una cada vez, ya sea en nuestra parte del tablero, o en el descarte (centro del tablero). Si lo hacemos en nuestro lado del tablero, iniciaremos la expedición de ese color, y posteriormente sólo podremos añadir a ella cartas de un valor superior. Cada palo está numerado del 2 al 10, por lo que, si directamente comenzáramos con un 5 azul, por ejemplo, ya no podríamos añadir a ese color las cartas anteriores (del 2 al 4). Además, al principio de cada expedición podemos añadir una o varias cartas de financiación (hay tres por color), que duplican, triplican y cuadruplican el valor final de la expedición, según cuántas de ellas añadamos.  Ahora viene otra pega: comenzar una expedición conlleva un coste base que se traduce en -20 puntos. Así pues, hemos de estar muy seguros de que vamos a poder compensar esta puntuación negativa añadiendo posteriormente las suficientes cartas de ese color para superarla. Este es uno de los aspectos más interesantes del juego, y a menudo habremos de sopesar si iniciar sólo unas pocas expediciones o meternos en todas. Por supuesto, el bonificador de la expedición también aumenta en igual proporción el modificador inicial negativo: una expedición que se inicia con dos cartas de financiación, por ejemplo, comienza con -60 puntos, aunque luego también se triplicará el valor de las cartas que añadamos (luego un 5 será un 15).

Ejemplos de cartas.

Terminaremos el turno cogiendo una carta, ya sea del mazo de robo, o de cualquiera de los cinco descartes, pero sólo de aquellas que estén en su parte superior, a la vista. Así pues, el juego tiene una parte de faroleo y de despistar al contrario descartándonos cartas que en realidad nos pueden interesar y que quizá luego acabemos recuperando del descarte. También nos podrá interesar robar de los descartes para que no se acabe el mazo de robo, alargando así la ronda para poder jugar cartas de nuestra mano. Además, ni qué decir tiene, el mazo se reparte entre los dos jugadores, es decir, hay doce cartas de cada palo, con lo que es posible que la mayoría de cartas de un color vayan a parar un mismo jugador.

Se puede jugar a Exploradores el número de rondas que acordemos, aunque el estándar son tres. Al final de cada ronda, se toma nota de la puntuación de cada jugador, incluyendo los negativos base de inicio de expedición, y se vuelve a repartir el mazo. Al final de la partida, gana aquel participante que haya obtenido más puntos.

Me ha sorprendido este juego tan sencillo y, sin embargo, tan adictivo y estratégico. Es cierto que es poco más que un filler, pero cumple su función y vale para ciertos momentos. No descarto adquirirlo en su versión física.

(Gracias a Enrique Blasco por las fotografías)

Cada color consta de 12 cartas: del 2 al 10 y tres de Financiación.

Al final del turno podremos coger una carta del descarte o del mazo de robo.

lunes, 13 de abril de 2020

Board Game Arena

Difíciles tiempos para nosotros, los amantes de los juegos de tablero, salvo para aquellos afortunados que tengan una familia jugona con la que pasar el confinamiento. Particularmente nunca me han ido demasiado las versiones online de los juegos de mesa: me gusta poder tocar sus componentes y compartirlos realmente con otras personas, pero, dada la situación, he vuelto a frecuentar la web Board Game Arena, en la que estoy inscrito desde hace años. Sé que hay muchas otras alternativas similares, pero esta fue la primera que conocí y aquella en la que mejor me desenvuelvo en lo que a manejar su interfaz se refiere.

Con mi pequeño grupo, hemos retomado partidas tanto a algunos juegos que ya conocíamos (y que tenemos en versión física) así como a otros nuevos (al menos, para mí), entre estos últimos: Clanes de Caledonia, Exploradores, Dragonheart, Tokaido, Libertalia o Can´t Stop! La web, para los que no la conocen, se nutre principalmente de eurogames, la única pega que le pongo, ya que a mí me gustan todos los géneros del hobby y echo de menos títulos más competitivos y wargames.

Si os apetece uniros a nuestras partidas y tenéis cuenta en BGA (la inscripción es gratuita), podéis añadirme con mi nick, que es, por supuesto, Lord Ruthwen. ¡Nos vemos!

Partida a Clanes de Caledonia

sábado, 4 de abril de 2020

Cuentos sombríos: 2ª edición revisada, digital y gratuita

En estos días se nos conmina a rodear los televisores con ciega devoción y a aplaudir desde los balcones como chimpancés enjaulados, pero yo digo que también hay lugar para la introspección, la reflexión, el sosiego y la lectura. Quiero aportar mi granito de arena a esta propuesta alternativa -y no exclusiva-, ofreciendo mi primer libro, Cuentos sombríos, en descarga gratuita y tanto en formato pdf como en epub. Como sabréis muchos de vosotros, lo publiqué en 2017 y su humilde tirada de 79 ejemplares se agotó en unos meses. Si os lo perdisteis por la razón que fuese, ahora tenéis opción de leerlo sin coste alguno.

Tan sólo necesitaréis daros de alta en la web y, como "pago", compartirlo en alguna red social (Facebook o Twitter), pero si todo esto os resulta muy complicado, sólo tenéis que pedírmelo a luis_ehague@yahoo.es y os lo enviaré directamente por e-mail.

Espero que os guste mi iniciativa y que mis cuentos os proporcionen al menos un poco de entretenimiento en la lamentable situación en que nos encontramos, y aprovecho para dar las gracias a Miguel Ángel Monge por su paciente labor como maquetador.

domingo, 12 de enero de 2020

Campy Creatures Expansion I

Título: Campy Creatures Expansion I
Año: 2019
Autores: Mattox Shuler, Mario Radmilovic
Ilustraciones: Josh Emrich
Editor: Keymaster Games
Duración aprox.: 45 min.
Jugadores: 2-5
Dificultad: 1/5
Dependencia del idioma: Media (reglamento y cartas).

Incluso antes de recibir Campy Creatures ya me había interesado por sus posibles expansiones y descubierto esta, aparecida dos años después del juego base. El sencillo macito lleva 30 cartas, que se corresponden con: cuatro nuevos tipos de criatura para cada uno de los cinco posibles jugadores, tres nuevas localizaciones y una nueva clase de mortales que puede sustituir a cualquier otra del juego original.

Los nuevos monstruos son la Tarántula, la Planta Devoradora, el Robot Defectuoso y el Monstruo (de Frankenstein), y pueden sustituir a algunos o todos los del mazo básico que tengan su mismo valor, de manera que cada jugador siga teniendo nueve cartas de criatura con valores de 0 a 8. De hecho, las nuevas opciones permiten flexibilizar y personalizar los mazos, de modo que cada jugador use la combinación que prefiera.

Las nuevas localizaciones no tienen mayor misterio y se añaden a las ya existentes para ampliar las opciones.


En cuanto al nuevo tipo de mortales, se trata de la Muchedumbre, que consta de cartas de Instigadores y de Muchedumbre Iracunda, y lo que hacen estos nuevos personajes es arrastrar a los del mismo tipo que tengan otros jugadores a la zona del que los recibe. Así, al recibir una carta de Muchedumbre Iracunda, los jugadores de nuestra izquierda y derecha nos tendrán que dar las que tengan capturadas de este tipo, y al recibir un Instigador, recibiremos todas las cartas de Muchedumbre Iracunda de todos los jugadores. Este nuevo grupo de mortales, sin ser demasiado dañino (las cartas de Muchedumbre valen -1 cada una, y las de Instigadores 0) provoca divertidas e imprevisibles situaciones en las partidas.

La expansión se completa con varias fichas de madera para señalar a los mortales envenenados por la Tarántula y el aumento energético que proporciona el Monstruo de Frankenstein.

Una expansión que, si bien, como tantas otras, no parece muy necesaria ni mejora ostensiblemente el juego original, vale la pena, una vez más, aunque sólo sea por las maravillosas ilustraciones de las cartas.

(Post scriptum: apenas unos días después de publicar este post me he enterado de la aparición en castellano de esta expansión y su juego original. ¡Más razones para comprarlo!)

sábado, 4 de enero de 2020

Robin Hood

Título: Robin Hood
Año: 2019
Autor: Damian Mastrangelo
Ilustraciones: Sean Cooke, Chris Rawlins
Editor: Worthington Games
Duración aprox.: 120 min.
Jugadores: 2
Dificultad: 2/5
Dependencia del idioma: Reglamento y cartas.

Ya desde las primeras imágenes aparecidas reconocí fácilmente en este producto de Worthington Games un claro remake de The Legend of Robin Hood de Avalon Hill (reseñado aquí) y, por ser aquel añejo título muy especial para mí (fue el primero de la marca que tuve), supe que, antes o después, acabaría adquiriendo su nueva versión. Además, esta adaptaba las mecánicas de los típicos juegos de bloques de Columbia Games, que me suelen gustar mucho, lo cual hacía aún más atractiva la compra de este Robin Hood. En realidad, en la versión original se jugaba con las fichas bocabajo, así que el diseño se prestaba fácilmente a esta adaptación.

Remake del clásico de Avalon Hill adaptado al formato de wargame de bloques

Como en los juegos de Columbia, en cada uno de los turnos los contrincantes jugarán una carta simultáneamente, después la revelarán y esta decidirá quién actúa antes. Las cartas permitirán mover de 1 a 3 grupos de bloques que comiencen en una misma zona, o bien tendrán un evento, por lo general bastante poderoso. Los bloques muestran un factor de movimiento y otro de combate con la potencia de fuego y la iniciativa, además de disponer de una vida o resistencia señalada en cada uno de los lados del bloque por puntos. Hasta dónde pueden mover viene dictado por el tipo de terreno al que entran, con un coste mayor o menor de movimiento y con un límite de bloques que pueden cruzar por cada uno de sus márgenes.

Cuando bloques enemigos acaben su movimiento en la misma casilla (ambos jugadores mueven antes), tendrá lugar un combate, que puede durar hasta cuatro rondas. Los bloques se revelan entonces –como es habitual en este sistema– y actúan en orden de iniciativa, dictado por la letra que muestran: de A a D, actuando siempre primero los defensores en caso de coincidir dicha letra. El número que acompaña a la letra es la tirada máxima que debe salir en el dado para impactar a un bloque enemigo, y cada impacto reduce en un paso al bloque impactado, debiendo mostrarse esto rotándose el bloque 90 grados a la derecha. Como ya he dicho, todo absolutamente igual que en los populares juegos de Columbia.

Mecánicas casi idénticas a los juegos de Columbia 
Las dos particularidades que aporta Robin Hood son los bloques de Héroes, que funcionan de manera diferente (tienen una tarjeta en la que se señala la vida con un contador, en lugar de los puntitos en los lados del bloque) y que casi todas las cartas normales (es decir, menos las de evento) permiten una acción extra que se usa durante el turno en el que se juega la carta, como proporcionar alguna ventaja en combate, obstaculizar el movimiento del enemigo o recuperar puntos de “vida”.

Además de todo esto, en Robin Hood ambos bandos tienen tesoros, representados con las habituales fichas de monedas, y es en ellos donde radica la victoria: Robin Hood ganará en el momento en el que consiga 25 o más de ellas (lo que logra asaltando castillos o robando carretas), mientras que el Sheriff lo hará si deja a su enemigo sin dinero durante la partida. El juego también terminará con la llegada del Rey Ricardo en uno de los últimos turnos (puede adelantarse en función de una tirada de dado), momento en el que gana el bando proscrito si sus arcas no están totalmente vacías (es decir, bastará con un mínimo de 1 moneda). La partida también acaba si muere Robin, ya que los héroes de su bando pueden ser capturados y llevados a un castillo, donde, merced a ciertas cartas con el icono de verdugo, irán perdiendo vida hasta ser ejecutados.

La vida de los personajes se lleva aparte en la carta correspondiente

En principio, este juego parecía muy apetecible por su temática, por sus reminiscencias nostálgicas y por sus mecánicas, a pesar de que a nivel visual no estuviera especialmente cuidado (el mapa prácticamente no tiene color, y los números y letras de los adhesivos de los bloques son pequeñísimos), pero la realidad ha sido que Robin Hood me ha resultado un diseño poco jugable y con aspecto de no haber sido muy testado, lo que hace que no sea ni dinámico ni ágil. El jugador proscrito se queda a menudo sin movimientos (sobre todo al principio de la partida), por lo que parecen innecesarias 5 cartas por turno cuando sólo se tiene un pequeño grupo de bloques. Parece muy difícil para este bando reunir un grueso de tropas destacables con el que plantar cara al sheriff, sobre todo teniendo en cuenta lo complicado que le resulta el combate en los castillos, que es donde están los rehenes y el tesoro. La impresión que me han dejado unas pocas partidas es, en resumen y por desgracia, mala, razón por la cual me he deshecho de este título que me parecía tan prometedor.